“…Oh la palabra oh de la iglesia oval cerrada en un énclave turquesa de colinas suaves regazo-de doncella verde teatro de azules moradoclaros …” Haroldo de Campos Galaxias A mediados de marzo debí suspender mi viaje a Japón. Apelar a la estrechez de cualquier comparación, referirme a un viaje deseado que debí suspender experimentando lo que no tengo forma de nombrar ni creo que la tenga, eso, no quiero. Sería tensar el ombligo de un cordón a estirar, exprimir; escanear el pasado hasta que asome sin sombrero ni guantes, eso, no puedo. Necesito poner biombos al NO, desviar, derivar, venir a hoy, no ser vencida por la lluvia –aludo al poema de Miyazawa Kenji que podrán leer en el texto HONNE y TATEMAE de Mariana Trigo Viera. Si imaginara un espectáculo para este instante, no sabría si elegir marionetas, sones de chamisen o preferiría escuchar a todo volumen el canto ficticio de Hatsune Miku, la muñeca holográfica, acompañad...